7.21.2016

Querétaro: ¿Nuevo alumbrado público, sólo porque sí?

[ Alejandro Carrillo R. ]


El pasado mes de julio vi a través de medios impresos y digitales que la empresa Panadevi S.A. de C.V. ganó la licitación de alumbrado público del municipio de Querétaro, representando el reemplazo de 60 mil 573 luminarios a tecnología LED, así como la colocación de 5 mil a 10 mil nuevos luminarios LED en un contrato por diez años (según información de Alejandro González Valle, Secretario de Servicios Públicos). He de confesar que hasta ese momento, no tenía conocimiento de dicha licitación ni de dicha propuesta de sustitución por parte del gobierno.

Dicho reemplazo comenzó a verse reflejado en el mes de julio del presente año en algunas de las principales vialidades de la ciudad, cabe mencionar que son luminarios viales tipo punta de poste.

La iluminación LED está de moda en todo el mundo, pero... ¿es la mejor opción?... ¿todos los LEDs son iguales?...


El pretexto principal para realizar el reemplazo de iluminación a tecnología LED es el ahorro energético, el cuál han promovido otros organismos de gobierno, tales como el FIDE y la CONUEE, así como los fabricantes de luminarios en todo el mundo. Muchas ciudades en el mundo, también han optado por actualizar sus sistemas de iluminación para vialidades y alumbrado público a tecnología LED debido a la gran aceptación que ha tenido en el mercado, ya que, efectivamente son más eficientes, tienen una mayor durabilidad, y se prestan a tener mayores capacidades de control inteligente e innovación que otras tecnologías antiguas.

Hasta aquí, todo suena excelente: se consumirá menos energía eléctrica para alumbrar la ciudad, se contará con una tecnología moderna y contemporánea de luminarios como lo hacen en otras partes del mundo e incluso, se contará con "más iluminación".

En entrevista, González Valle comentó: “Se va a incrementar el número de luminarias y nos van a dar una mejor calidad de luz. Otro factor es el económico, esto nos va a dar un ahorro, un monto bastante importante y por supuesto la imagen urbana”. Lo cual es bastante relativo y depende de conocer por completo qué luminarios se están introduciendo a la ciudad, ¿de qué marca son?, ¿con qué garantías y certificados cuentan?, ¿qué información técnica está disponible para su consulta?, ¿qué profesionales de la luz están participando en el proyecto?, etc.  Ni siquiera pienso cuestionar aquí si estos luminarios cumplen con la normatividad mexicana (NOM-013, NOM-031), daré por hecho que sí, ya que se trata de una licitación de gobierno.

¿Se reemplaza la iluminación para ponerse sólo la palomita de la eficiencia?... ¿o se reemplaza la iluminación en beneficio de la vida de los habitantes de la ciudad?


A final de cuentas, la iluminación es para los seres humanos, y debemos ser muy consientes de lo que una buena o mala calidad de iluminación nos puede llegar a producir. El tema no queda sólo en la calidad para los seres humanos, sino para el resto de los seres vivos. Si otro pretexto para promover el uso de esta tecnología es que estaremos entrando a una era donde tenemos una ciudad inteligente y sustentable, vale la pena revisar si sólo por el simple hecho de consumir menos energía, estos luminarios se convierten en "luminarios inteligentes" o "luminarios sustentables". ¿Qué afectaciones pueden producir a la flora y fauna? e incluso, ¿qué tanto brillo y contaminación luminosa generan estos luminarios?

También vale la pena preguntarse si realmente más luz es mejor, ya que, por un lado, los niveles de iluminación para espacios exteriores están normados en México por la NOM-013-ENER, y por otro lado, la visión humana se adapta a los niveles de iluminación, dependiendo de la uniformidad de la luz presente, y del contraste. Si estoy debajo de un luminario que emite mucha luz, y al fondo un hay una iluminación muy baja, lo más seguro es que estaré ciego a lo que ocurra al fondo.

¿Realmente el discurso de tener "más luz" es positivo?


Quiero centrarme en algunos puntos clave de la iluminación en tecnología LED: brillo y deslumbramiento, temperatura de color, contaminación luminosa y tasa de parpadeo.

Iluminación centrada en el ser humano.
Lo más común que suele verse en iluminación de exteriores en tecnología LED, es una iluminación sin difusores o acrílicos en los LEDs que difuminen el alto brillo deslumbrante que producen, lo cual, lejos de ser más seguro, representa un riesgo para automovilistas y peatones; otro punto importante es la temperatura de color correlacionada de estos luminarios, la cual, comúnmente es de 5000K a 6500K (luz fría), simulando a la luz natural que se tiene a las 12 del día, y que afecta a los ritmos circadianos y ciclos del sueño de los seres humanos al detener la producción de melatonina en el cuerpo, la cual nos permite conciliar el sueño. También es importante observar hacia dónde arrojan la luz los luminarios, realmente llega toda la luz hacia el suelo, o estos luminarios emiten luz hacia la atmósfera, con lo cual promueven más contaminación luminosa, y por ende, reducen la visibilidad del cielo nocturno. Un último aspecto que pocos atienden, es la tasa de parpadeo de los luminarios (es decir, el apagado-encendido continuo que sufren los luminarios al estar operando) y que afecta directamente a los nervios ópticos. Mientras más parpadeo haya, el observador con el tiempo sufrirá migrañas e incluso enfermedades crónicas, con las cuales se ha relacionado este fenómeno.

Escala de Bortle

Iluminación sustentable, pensando en los demás seres vivos.
Las altas temperaturas de color, que por su tonalidad simulan la luz diurna a medio día, y el alto brillo de la iluminación artificial de LED, provoca en los animales, especialmente en insectos, que sigan esa luz. Es común ver estos luminarios, rodeados de insectos en la noche, los cuales al final morirán quemados o agotados. Sin duda vivimos en un delicado equilibrio ecológico, y el hecho de que los animales sigan esta luz artificial, es algo que altera este equilibrio. Por otro lado, la contaminación luminosa altera el ciclo de vuelo de muchas aves, las cuales se desorientan debido a la cantidad de luz emitida hacia la atmósfera. Además, los árboles y plantas que realizan fotosíntesis, también morirán más rápido debido a la presencia de luz nocturna que llegue a su follaje.


Una mala iluminación nos afecta a todos, seres vivos y medio ambiente por igual... ya lo sabes, ahora, es momento de actuar...


Qué debemos hacer.
La Asociación Internacional de los Cielos Oscuros (International Dark-Sky Association, IDA) emitió hace algunos años una serie de características recomendadas para iluminar espacios exteriores en la noche con tecnología LED. Estas recomendaciones son resultado de una serie de investigaciones por expertos en la materia, así como de un compendio de documentos, artículos y teorías de todo el mundo respecto a la iluminación artificial y su repercusión en los seres vivos y el medio ambiente. La IDA también colabora directamente con organismos internacionales tales como la IES (Illuminating Engineering Society) y el USGBC (U.S. Green Building Council, conocido por realizar la certificación LEED en edificios sustentables).

No iluminemos la atmósfera, por favor
Las características que debemos exigir para la nueva iluminación LED de nuestra ciudad son: 
  • Instalar luminarios que no emiten luz hacia arriba y arrojan toda la luz hacia donde se necesita iluminar, es decir, aquellos clasificados como Full Cut-Off.
  • Utilizar una temperatura de color correlacionada (CCT)  blanca-cálida menor a 3000K para minimizar la emisión de colores azules que simulen la luz diurna y con ello reducir la atracción de insectos y otros animales, así como reducir el impacto negativo al ciclo circadiano de las personas.
  • Contar con la capacidad de que los luminarios se atenúen y/o apaguen durante las horas que no se ocupen. Es común llegar a ver luminarios encendidos en el día o apagados en horas nocturnas, por lo que el ahorro energético, también ocurre al tener la luz cuando se necesita.
  • Evitar "sobre-iluminar" los espacios bajo el pretexto de que los LEDs son más eficientes. No exceder los niveles de iluminación ayuda a nuestra vista a ajustarse correctamente sin deslumbrarnos o cegarnos.
  • Iluminar sólo las áreas que lo necesitan y con la cantidad de luz necesaria para realizar las actividades que se requieran.
Esperoen verdad que el municipio de Querétaro, así como la empresa ganadora de la licitación de alumbrado público y los ciudadanos no dejemos de lado la importancia de la iluminación de nuestra ciudad. Como profesionista de la luz y queretano, estoy en la total disposición de apoyarlos para encontrar las mejores opciones, ya que lo merecemos y lo necesitamos.

Referencias:

Imágenes: IDA, James Madison University.

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